LA SAL Y LA HISTORIA DE MUROS
Mucho antes de que el turismo llegara a estas costas, la sal ya era protagonista de la vida en la ría de Muros. Durante siglos, fue un recurso tan valioso que llegó a considerarse tan importante como el oro, convirtiéndose en motor de la economía, el comercio y la gastronomía local.
La industria de la salazón marcó profundamente la identidad de esta tierra. Las sardinas se conservaban mediante un minucioso proceso artesanal que combinaba sal, tiempo y conocimiento transmitido de generación en generación. Gracias a este método, el pescado podía viajar largas distancias y alimentar comunidades enteras.
En el siglo XVIII, los industriales catalanes introdujeron en Galicia el método Berkey, perfeccionando las técnicas de salazón y contribuyendo al desarrollo de numerosas fábricas a lo largo de la costa. Durante décadas, hombres y mujeres trabajaron en cada etapa del proceso: desde la llegada del pescado a puerto hasta su preparación, prensado y comercialización.
Hoy, aunque estas prácticas han desaparecido casi por completo, su legado sigue presente en el paisaje, la cultura y la memoria de Muros.
En Otantus, la sal es mucho más que un elemento de la naturaleza. Es parte de nuestra historia, de nuestro entorno y de nuestra identidad. Incluso nuestro nombre está inspirado en la Otanthus maritimus, una planta halófila capaz de crecer y florecer en condiciones adversas, convirtiéndose en símbolo de resiliencia, transformación y renacimiento.
Porque, al igual que la sal ha dado forma a esta tierra, creemos que cada estancia en Otantus puede ayudarte a reconectar contigo y florecer de nuevo.